LA LEY SINDE, SOPA, MEGAUPLOAD, GÉNERO/AUTOR, LOS GLOBOS DE ORO Y EL ÁRBOL DE LA VIDA

Una vez mentados en el anterior resumen las mejores películas (también, algunas de las más sobrevaloradas) y los mejores intérpretes, queda gran parte de lo peor, aunque no necesariamente lo que tiene menos miga.

Y es que, durante esta semana, los acontecimientos se han sucedido a una velocidad tal que no me ha quedado más remedio que ir retrasando esta entrada.

Empezamos por el cine español. Naturalmente, hay muy poco que decir sobre la calidad de las películas y mucho que decir sobre cierta ministra de cultura y la SGAE, especialmente porque, desde aquella bochornosa última gala de los Goya, ESTE BLOG HACE BOICOT AL CINE ESPAÑOL SUBVENCIONADO (me da igual que sea por el PSOE o por el PP, tanto monta monta tanto). Así que sólo he visto una película española de 2011: La herencia Valdemar: la sombra prohibida, solvente a la par que ingenua película de género. Y, hablando del cine de género, me alegra que les sigan sacando la cuota de pantalla Fresnadillo (Intruders) o Balagueró (Mientras duermes), aunque sea sin la fuerza ni la novedad de antaño. Y Santiago Segura, claro. Belén Esteban en 3D…

Pero, metiéndonos de verdad en harina, los internautas estuvimos saboreando las victorias pírricas sobre la Ley Sinde mientras gobernaba el PSOE, cuando llegan sus compadres del PP para ratificarla y, con recochineo, para cambiar el canon por… ¡¡¡subvenciones!!! También, nos hemos entrado esta semana que las leyes antipiratería no venían empujadas por los titiriteros de la SGAE, sino por el gobierno estadounidense (la ley SOPA, que ha quedado aparcada sine die) y el FBI. Como todo el mundo sabe a estas alturas, han cerrado Megaupload y detenido a todos sus trabajadores, con un contrataque furibundo por parte de Anonymous. Se lo tienen merecido, y a la larga, perderán. Por otra parte, ya sabéis que este blog facilita enlaces para ver y descargar las películas gratuitamente. Basta con que elijáis cualquier otro servidor.

Pasando a asuntos más divertidos pero igual de aterradores, no quería dejar de mencionar dos películas de terror autorreferencial, que, a diferencia de la ciencia-ficción alienígena autorreferencial (Súper 8 y Attack the block), funcionan y resultan divertidas e inteligentes: Scream 4 e Insidious.

Y, sin dejar el género pero pasando al lado opuesto, la comedia, tampoco quería pasar por alto a Todd Phillips (Resacón 2), cada día más cerca de arrebatarle el primer lugar del podio a Apatow. Sus guionistas se lo montan por su cuenta con resultados mejores (El cambiazo) o peores (Atraco por duplicado). Muy, pero que muy lejos, los Farrelly (Carta blanca). De las que no se han estrenado en salas, destaco Our idiot brother y la oportunidad perdida de Anna Faris (Dime con cuántos).

¿Y a quién me dejo por mencionar? A algunos autores. Gus Van Sant, cuya última obra, para variar, me ha gustado (Restless), al contrario que los últimos Gondry (The Green hornet), Mika Kaurismäki (Divorcio a la finlandesa) o Susanne Bier (En un mundo mejor), que ni fu ni fa. Luego, está El árbol de la vida, de Terrence Mallick, para echarla de comer aparte. Ha conseguido dividir al común de los mortales entre partidarios y detractores. Hay quienes piensan que se trata de un poema visual de insólita belleza y un hito en la Historia del Cine, y hay quienes pensamos que se trata de un canto a la vida y una celebración de la misma entonado por un niño de trece años que tiene la misma idea de contar una historia que Durán i Lleida de contar un chiste de andaluces.

Y ya, lo último: mientras el populacho pide la devolución de la entrada después de ver The artist porque es muda y en blanco y negro, esta triunfa en los Globos de Oro (cómo me alegra que se haya quedado si nada la torpe y aburrida Criadas y señoras), junto al gran George Clooney, que tiene todas las papeletas para llevarse el Óscar. Pues ya iba siendo hora, ¿no?